PROFECÍA INDIA Sólo después de que el último árbol sea cortado. Sólo después de que el último río sea envenenado. Sólo después de que el último pez sea apresado. Sólo entonces sabrás que el dinero no se puede comer.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La biblioteca: MANCEDA, Ana María

La biblioteca: MANCEDA, Ana María: "Ana María Manceda Tucumán-Argentina//San Martín de los Andes-Neuquén-Argentina Libros publicados: Derrumbe y otros cuentos (Premio Inter..."


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domingo, 3 de octubre de 2010

"POSICIONES RELATIVAS" ANA MARÍA MANCEDA. SAN MARTÍN DE LOS ANDES

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            Hay un dicho popular “ Qué vas a hacer Ñato, cuando estás abajo todos te fajan” pero la historia de Jacmél desdice esta aseveración.
            Sucedió en la Martinica, Jacmél, nieto de esclavos, trabajador del azúcar, fue condenado a prisión de manera injusta, el culpable del delito había sido el hijo del patrón. Desde su cárcel bajo tierra, se lamentaba en creóle de su amargo destino, añoraba su  vida libre, sus días de pesca a la sombra de los bosques tropicales, sus noches de  amor cuando la luna indiscreta se metía entre los follajes de la selva y el estupor de la oscuridad. Pero una tarde de Mayo de 1902 la tierra tembló, en la superficie un viento violento precedió a la invasión de la nube ardiente; el Mont Peleé había erupcionado. En pocos minutos esta nube mató casi a los treinta mil habitantes de Saint Pierre, esta nube portadora de venenos, creadora de rocas y mortal para la humanidad, arrasó con los pecadores, los inocentes, los bellos, los feos, los pobres, los ricos, los niños, los viejos. Jacmél y sus compañeros de prisión sobrevivieron por estar  abajo de la catástrofe. Ahí también se cumplieron las reglas del Caos. La fuerza de la naturaleza no tiene principios humanos.****




jueves, 30 de septiembre de 2010

BUCEANDO EN EL INFINITO. ANA MARÍA MANCEDA. SAN MARTÍN DE LOS ANDES.




  “BUCEANDO EN EL INFINIT0”. POEMA SELLECCIONADO PARA ANTOLOGÍA. EDITORIAL DUNKEN. “EL RÍO DEMORADO” .BUENOS AIRES.2006

El excéntrico millonario lo raptó. El poeta encerrado jugaba a descubrir el sol
en la ostentosa pintura de las paredes de la cárcel, sus lágrimas brillaban con el reflejo. El cuaderno y una lapicera eran sus únicas posesiones, ni un libro, tremenda tortura.
En las páginas debía escribir todo lo que sabía del infinito.
Escribió sobre pájaros, sobre vientos¿ Hasta dónde llegaban sus sonidos?
¿El amor rozaba sus fronteras?¿ Existirían los arco iris en ese sin fin?
Se expandió con su conciencia y con el universo.
Escaló montañas virtuales para observar desde la mágica altura
la pequeñez real de la existencia.
Se sumergió en las entrañas de la tierra para viajar junto al magma
que se desplazaba sobre la superficie,                                                                                                                                                                  buscando en cada partícula algún indicio del misterio.                               
Solo descubrió las rocas que engendraban el planeta.
El sueño era bendecido  cuando su mente agotada dejaba de pensar.
El tiempo dado para explicar lo abstracto llegaba a su fin.
Creyó estar cerca de terminar su obra cuando se compenetró en la violencia,
en el sufrimiento de las madres ante la pérdida de sus hijos,
ante la injusticia social que veía en el mundo, sufrió tanto que no pudo escribirlos.
El día del último encuentro llegó. El secuestrador entró en su celda, era repugnante, su abdomen promiscuo se adelantaba soberbio a su cuerpo.
Sus ojos eran dos huecos vacíos si no fuera que dispersaban algunos destellos inciertos. El poeta sabía de su muerte, se acercaba, estaba sentenciado.
Ante la pregunta si había llegado a la explicación del infinito respondió.
«Sí, pero no tengo una sola respuesta, una está en la búsqueda que he vivido en estos días de encierro, la otra en su ignorancia, en su triste e infinita ignorancia».***



sábado, 14 de agosto de 2010

CUENTO BREVE: EL TESORO DEL ABUELO. ANA MARÍA MANCEDA



Estoy buscando el tesoro del abuelo .El me lo dejó para cuando yo fuera padre. Ahora tengo un hijo maravilloso y deseo encontrar esas riquezas para él.
He caminado mucho, siempre con el mapa en la mano y algunas indicaciones en mi memoria, ansioso, emocionado de encontrarme con el regalo del anciano.
Casi agotado llegué a un bosque, despejando con mis manos la espesura. Al llegar al lugar miré asombrado la joya más preciosa que mi abuelo nos había legado; una cristalina cascada de agua, saltaba musical y formaba entre las rocas musgosas, una pequeña laguna. Lloré, pues había cruzado todos los desiertos.
ANA MARIA MANCEDA

jueves, 22 de julio de 2010

¿COMPLICIDAD? ANA MARÍA MANCEDA


¿COMPLICIDAD? Ana María Manceda


Fue un año duro
Viajé desde la nieve a la infancia.
Muy fatigada
¡Tantos otoños dorados me pasaron!
Y tú estabas ahí
en una casa que nunca habité
como si al mudarte me arrancaras
para siempre de tu vida.
Tu mirada era dura,
te estabas muriendo
y tu mirada era dura
¿Cuál era el reproche?
No pensabas que viajaba
cientos de kilómetro atravesando
soledades
soledades y abismos.
Llegó el invierno, no nos despedimos.
Todo quedó paralizado
Regreso
vacía, huérfana, estéril.
Me refugio en mi hogar de la nieve
Planea la primavera
se atrasó la floración en el jardín
y la ladera de los montes.
¿Complicidad?
Debe existir algo mágico
llegas tú, joven eternidad
la naturaleza estalla
en mi jardín casa de nieve y
en las laderas de los montes.
Todo está florecido***