Escribo porque eso me da alas. Puedo volar hacia mis nostalgias, hacia mi interior, abanicar al otro, recorrer el mundo y mirar a GAIA. Escribo porque eso me da otras vidas, con la mía no me alcanza.
PROFECÍA INDIA Sólo después de que el último árbol sea cortado. Sólo después de que el último río sea envenenado. Sólo después de que el último pez sea apresado. Sólo entonces sabrás que el dinero no se puede comer.
Constancia, dedicación y búsqueda puede ser la síntesis de estos ocho años, tiempo en que Ana María Manceda descubrió un apasionante oficio, el de escribir. “Derrumbe” no es un cuento más porque con él ganó el primer premio del concurso "2008 DE ARTE Y LETRAS" de la Editorial NOVELARTE. CÓRDOBA. ARGENTINA Que le permite así acceder a su primera publicación en la que solo ella participa con sus obras. Pero más de 30 antologías, varios premios, cantidad de publicaciones en páginas web en todo el mundo dedicadas a la literatura, marcaron estos últimos años. Comenzó en el año 2000, en mi taller literario, por eso conozco sus comienzos y se de su esfuerzo de superación y de la evolución que sin duda ha logrado. ¿Qué más puede esperar un escritor que premios y reconocimiento? Ser leído, esto es lo que nos marca a fuego y nos alienta a seguir adelante. “Derrumbe” es un libro que encierra varios cuentos que muestran una atmósfera intimista, conflictos de soledad y de encuentros, indicios de otra de sus pasiones: el medio ambiente y el destino del planeta, y una constante búsqueda del escritor que requiere de precisiones y realidades que se funden en una ficción que nos permite a través de la creación de personajes, dejar expreso nuestro propio pensar. Ana María Manceda, muestra realidades en “Derrumbe”, sentidos patagónicos que quienes compartimos el hábitat conocemos, pero los transmite con un don especial que nos lleva a entrar en los personajes que tienen una historia profunda. Si hay algo que la distingue es el rechazo por la banalidad, transitando el camino hacia un estilo que permita llegar a la plenitud de su creación. No es sencillo plasmar historias, es más difícil que imaginarlas. Pero más difícil es aún, dejar de corregirlas antes de darlas a la luz. Decía Borges que con las correcciones podría haber escrito cientos de libros más y así es, la perfección es en este caso una de las variables que aporta la escritora, porque encontrar la palabra exacta no es sencillo y crear un cuento que tenga coherencia y verosimilitud tampoco lo es. El género nos permite soñar, fantasear y dejar en la página que inicialmente estuvo en blanco, una historia y ella debe ser elegida por el lector y como decía Poe, un maestro del cuento, si se lee de una sentada mejor. Así de intrincada es la creación, así de apasionante es para Ana María Manceda a quien el lector podrá conocer, disfrutar e identificarse con su obra.
Graciela Vázquez Moure Periodista. Escritora Coordinadora Taller Literario San Martín De Los Andes Neuquén. Patagonia Argentina.
Hay un dicho popular “ Qué vas a hacer Ñato, cuando estás abajo todos te fajan” pero la historia de Jacmél desdice esta aseveración.
Sucedió en la Martinica, Jacmél, nieto de esclavos, trabajador del azúcar, fue condenado a prisión de manera injusta, el culpable del delito había sido el hijo del patrón. Desde su cárcel bajo tierra, se lamentaba en creóle de su amargo destino, añoraba su vida libre, sus días de pesca a la sombra de los bosques tropicales, sus noches de amor cuando la luna indiscreta se metía entre los follajes de la selva y el estupor de la oscuridad. Pero una tarde de Mayo de 1902 la tierra tembló, en la superficie un viento violento precedió a la invasión de la nube ardiente; el Mont Peleé había erupcionado. En pocos minutos esta nube mató casi a los treinta mil habitantes de Saint Pierre, esta nube portadora de venenos, creadora de rocas y mortal para la humanidad, arrasó con los pecadores, los inocentes, los bellos, los feos, los pobres, los ricos, los niños, los viejos. Jacmél y sus compañeros de prisión sobrevivieron por estar abajo de la catástrofe. Ahí también se cumplieron las reglas del Caos. La fuerza de la naturaleza no tiene principios humanos.****
LOS PASOS DE LOS DUENDES SOBRE LAS HOJAS CAIDAS DEL OTOÑO.
CUENTOAUTOR: ANA MARÍA MANCEDA. En Antología “EL COLOR DE LAS PALABRAS” TALLER LITERARIO DE GRACIELA VAZQUEZ MOURE 2009.
Ser docente y atender a una familia no es poca cosa. Llego corriendo a cocinar, luego de tirar la cartera y los libros en un sillón, me coloco el delantal y comienzo a preparar la salsa, luego pondré el agua a hervir para los fideos. Me encanta sentir el olor del ajo, el perejil y el laurel dorándose con la carne picada ¡ Ay! se me fue la mano con la sal ¡ También!Me quedé enganchada con la clase ¡ Cómo me podría sustraer al apasionado mundo del cosmos!¡Las caritas de los chicos cuando una explica el Big-Bang, la expansión del universo, los cuásares, los agujeros negros!
Al tomar conciencia me admiro de todo lo que podemos hacer las mujeres en una hora ¡ Ni que decir en un día! . Mientras abro la lata de pomarola recuerdo que tengo que poner la ropa de color en el lavarropas. Con un pie cierro la heladera y cuando paso por un pequeño espejo que coloqué estratégicamente en un lugar aledaño a la cocina me asombra ver mi imagen. Antes de volver al colegio por la tarde, necesito un buen retoque, con este aspecto no puedo presentarme ante los alumnos.
Todo listo para comer, escucho la puerta, suena el cencerro de bronce, seguramente es mi eternidad. Siempre me emociona su llegada.¡Lucio fue tan esperado!¡ Lo amo tanto!. Como todo pre-adolescente tiene días que está comunicativo y otros que las únicas palabras son; _ Bien; - Nada. Lo que sí le gusta y se devora es lo que cocino. Su padre llega más tarde y la vorágine cotidiana nos envuelve. Hoy es un día que no charla mucho, está pensativo, me sumo en mis pensamientos. ¡ Hm! Por la tarde tengo que dar fotosíntesis _ ¡ Chicos, este proceso es la base de la vida! Sin las plantas en el planeta no existiríamos, las hojas poseen clorofila para captar la luz del sol y las raíces absorben el agua de la tierra, con estos elementos..._¡ Mami....Fito escuchó a los duendes...! Mi mente parece un torbellino y aterriza.
_ Perdón hijo ¿ Qué me decías?.
_ Ves, después me decís que no te cuento nada.
_Bueno...bueno, te pedí disculpas, por favor explicame lo de los duendes.
_ Lo que pasa es que a vos no te gusta ir de campamento.
¡Hm! Pensé en mi pobre columna, en mi cómodo colchón y todo lo demás que necesitaba para el bienestar.
_ Lucio, sabés que los fines de semana corrijo trabajos, el tiempo me es escaso.
_ ¡ No! A vos te gusta estar con los libros, además no creés en los duendes para vos si todo no está comprobado no existe.
Me sentí angustiada y culpable, como todas las madres que trabajan.
_No es tan así Lucio, por favor, contame la historia de los duendes. Su cara se iluminó.
_ La Abuela de Fito, que tiene ciento tres años, cuenta que los duendes que andan por el bosque, son pequeñitos, como gnomos. Resulta que una vez Dios tenía un ayudante que era su mano derecha pero éste era muy ambicioso y egoísta, él quería tener todo el poder. Dios, enojado, lo echó del cielo y al cerrar las puertas quedaron fuera muchos ángeles que seguían al malvado. Al vivir tanto tiempo en la tierra éstos perdieron sus alas, ahora vagan arrepentidos por los bosques. La abuela vivió siempre en el campo y dice que los vio, ahora que no se puede mover vive en el pueblo, pero Fito fue de campamento con los padres y me juró que los escuchó.
Seguimos charlando sobre el tema, en esta zona de la Patagonia es muy común escuchar leyendas de origen mapuche, historias de ovnis u otras con matices mágicos. Llegamos a un acuerdo, el próximo fin de semana largo iríamos de campamento ya que pronto llegaría la temporada de lluvias y nevadas.
Camino hacia la escuela se mezclaban en mi mente dos temas; la fotosíntesis y el campamento...¡ Uy...uy..! Utensilios, víveres, antiinflamatarios. En fin, debo dejar de rumiar los preparativos y poner manos a la obra. En algo tenía razón mi hijo.
Y llegó “ El Gran Día”, elegimos Semana Santa, que para nuestra suerte cayó los primeros días de abril. San Martín De Los Andes es muy estable, climáticamente hablando, para esta época, noches y mañanas frías, soleadas y tibias a la hora de la siesta. El colorido impresiona los sentidos, uno se enfrenta con luminosos colores verdes, ocres, rojos, amarillos... el cielo azul...muy azul.
Durante el trayecto a Yuco, lugar elegido para acampar, observamos con detenimiento el paisaje. El Cerro Chapelco empieza a mostrar manchones de nieve y los senderos del bosque se alfombran de Otoño. Ni bien llegamosnos dedicamos a armar la carpa, el tiempo apremiaba, teníamos que ganarle al crepúsculo. En realidad este trabajo no me gusta mucho pero es tanto lo que hay que hacer y el entorno es tan bello que mi fastidio se esconde en las tareas. Sammy, la perrita Fox_terrier, tan querida por nosotros, corre como loca hasta el lago y vuelve alegre a recibirmimos para luego retomar su circuito.Los animales captan de manera extraordinaria la libertad de la naturaleza.
Desdela entrada a la carpa se ve el majestuoso lago Lácar ¡ Cuánta belleza y misterio encierra! Dejo volar mi mente recreando la época de las glaciaciones que lo formaron y una agradece que el destino nos haya traído millones de años después a vivir en esta geografía. Hay que hacer la hoguera, Lucio y su padre buscan ramas para alimentar el fuego. Preparo el mate, lo compartiremos junto a la fogata mientras se hace la comida, la noche se está anunciando y el frío también.
Comemos cordero con papas, a la olla y bien condimentados, bebemos vino, gaseosas y charlamos. Las ideas surgen como una lluvia benefactora, nos olvidamos de discutir sobre la economía hogareña, la ropa tirada, los platos sucios. Conversamos sobre leyendas, sobre el “ Cuero del lago” que muchos nativos vieron flotar en distintas épocas, de los ovnis que estacionan detrás de algún cerro, o de los que salen velozmente desde las profundidades del lago. No puedo con mi genio y al mirar el cielo espectacular, con la Cruz Del Sur indicando soberana nuestro hemisferio, pienso en voz alta lo maravillosos que es estar viajando en esta nave azul, acompañando al sol en su viaje por el espacio ¿ Qué seres de otras galaxias o desde la nuestra, nos acompañarán en este fascinante deambular por el cosmos? Los ojos de mi hijo se encuentran con los de su padre, cómplices, como resignados a esta mujer educadora. Luego, el silencio. Al acostarnos solo se escucha el murmullo del bosque.
La mañana nos sorprendió muyfría, vigorizante y le devolvimos la sorpresa con nuestras risas, no es común que despertemos con tan buen ánimo, siempre apurados y conscientes de nuestras obligaciones. Sammy, feliz con los paseos. Lucio y su padre tratando de aprovechar los últimos días de pesca permitida. Me deleito observando la vegetación, la riqueza de este bosque patagónico, la mente meditay goza.
En vísperas de nuestro regreso al hogar decidimos como cena de despedida asar las truchas pescadas. ¡ Un manjar! Luego de las tareas posteriores a la cena nos preparamos para dormir, hacía frío, me acerqué para abrazar el cuerpito caliente de mi hijo ¡ Doce años! ¿ Cuántas ilusiones jugarían en su cabeza? El tiempo pasaba y seguía abrazada a él, pensaba que la rutina no nos permite preguntarnos estas cosas ¿ O será que el futuro nos da cierto temor? Los padres siempre estamos ayudándoles a construir su propio destino pero pocas veces tratamos de conversar con ellos sobre sus sueños, sus anhelos, sus miedos. Es como si quisiéramos empujar el tiempo, pero en realidad ellos nos necesitan¡ Ya!¡ Ahora!
Mi marido dormía y Sammy estaba descansando arrollada a los pies de Lucio, cuando en el silencio de la noche se escuchó el crujir de las hojas sobre el suelo otoñal. La perra se incorporó, movió las orejas como buscando la dirección de los sonidos. Lució se sentó como un resortey me miró,nuestras miradas se cruzaron y recordé que se parecían a las milagrosas miradasde ese único e irrepetible momento en que lo amamantaba. Con una voz casi quebrada me dijo. _ ¡ Los duendes! . Escuchamos juntos, abrazados, cómo los reposados pasos hacían sonar las hojas, como teclas de un piano. Luego se alejaron, suavemente, dejándonosuna milagrosa melodía en nuestros oídos y en nuestros espíritus. Lucio seguía mirándome, en ese momento quise atrapar el instante en que su niñez huía hacia la adolescencia y supe que sea cual fuere su destino, jamás olvidaría que cuando escuchó el paso de los duendes sobre las hojas caídas del otoño, estaba abrazado a su madre.
Es irónico, al menos risueño, ir en un bus hacia el trabajo
una mañana de primavera y sentirse la dueña del mundo
porque sí, porque los ojos inmensos brillan , el cerebro bulle de proyectos y las hormonas esclavizan el cuerpo.
Soy la dueña del mundo. Vivo al límite, por eso he llorado y he escrito un poema esta mañana, tan solo esta mañana por la guerra de Viet-Nam.
El otro día, la semana pasada fue por lo de la FAO.¡ Hay hambre en el mundo! Mientras la lluvia cae insobornable sobre la historia, arrasando las espigas y las esperanzas. La sequía acecha, el desierto acecha. Y los pájaros cantan sobre la tierra.
Soy la dueña del mundo, no me alcanza el tiempo, aún a los dueños del mundo no les alcanza el tiempo.
Por la tarde, mientras el sol se cuelga e insiste empujando los vitrales del subsuelo , ayudado por los aromas de las flores del bosque que abraza a la Facultad, me sorprende extasiada mirando por el microscopio ; una célula vegetal o la espora de un hongo o el perfecto cristal de una roca.
Yo extasiada, y no me alcanza el tiempo.
Por la noche el azar me lleva , el tiempo tampoco alcanza
las estrellas se alejan, mis manos, mi cuerpo no pueden seguirlas
quizás mi cerebro. sí mi cerebro, sí mi cerebro.
Amanece. La dueña del mundo comienza su ebullición.
Ocurren tantas cosas en el planeta y la familia sigue la estúpida, nociva
tarea de autodestruirse, mientras ocurren tantas cosas en el planeta.
La lluvia cae y el desierto acecha. Los pájaros siempre cantan.
Olores, jazmines, río , noche húmeda. sabores, panchos, pizzas, asados.
Crepúsculo y cerveza. Amores. Libros, libros, libros. Música, amigos,
se juega a ser hippie, bellos, comprometidos. Recitamos poemas en francés.
Es irónico, al menos risueño ir en un bus y sentirse, porque sí,
la dueña del mundo. Hace mucho, mucho tiempo. Ahora es más irónico aún.
Amanece, caen copos de nieve en mi jardín
en la cama, un cuaderno, una lapicera y mi cerebro
sí , mi cerebro ¡ Flasch! Y soy la dueña del mundo.******
ANA MARÍA MANCEDA . SAN MARTÍN DE LOS ANDES. ARGENTINA
Cuida tus Pensamientos porque se volverán Palabras. Cuida tus Palabras porque se volverán Actos. Cuida tus Actos porque se harán Costumbre. Cuida tus Costumbres porque forjarán tu Carácter. Cuida tu Carácter porque formará tu destino Y tu Destino será tu vida…Mahatma Gandhi
INVICTUS.ERNEST HENLEY.1875( este poema inspiró a Nelson Mandela)
INVICTUS. Ernest Henley escribío en 1875
Desde la noche que sobre mi se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existenpor mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años me encuentra,
y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma
No hay nada más importante que la libertad espiritual. Si bien estos enlaces nos enriquecen el ser "uno" es los que nos da energía para volar. Ana María
Somos materia estelar que ahora apunta hacia el espacio.
Somos los herederos de cuarenta mil generaciones. Los
átomos que nos forman se fabricaron alguna vez en el interior
caliente de las estrellas y por lo tanto nuestra misma existencia
Y futuro están ligados al cosmos. Es posible que el Universo esté
habitado por seres inteligentes. Pero no habrá humanos en otros
lugares. Solamente aquí. Somos no solo una especie en peligro
Sino una especie rara. En la perspectiva cósmica, cada una de nosotros es precioso. Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir.
No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.
CARL SAGAN. Astrónomo( 1934-1996. EEUU)
"La imaginación es más importante que el conocimiento" Albert Einstein
"Escribo porque eso me da alas. Puedo volar hacia mis nostalgias, hacia mi interior, abanicar al otro, recorrer el mundo y mirar a GAIA. Escribo porque eso me da otras vidas, con la mía no me alcanza."Ana Amría Manceda