PROFECÍA INDIA Sólo después de que el último árbol sea cortado. Sólo después de que el último río sea envenenado. Sólo después de que el último pez sea apresado. Sólo entonces sabrás que el dinero no se puede comer.

lunes, 27 de julio de 2009



ESTA ANTOLOGÍA FUE PRESENTADA EN LA FERIA REGIONAL DEL LIBRO DE SAN MARTÍN DE LOS ANDES EN EL MES DE JUNIO 2009. PARTICIPAMOS TODOS LOS INTEGRANTES DEL TALLER DE GRACIELA VAZQUEZ MOURE DE SAN MARTÍN DE LOS ANDES CON CUENTOS Y POESÍAS.

martes, 21 de julio de 2009

AMIGO. Ana María Manceda



Te regalo esta esfera porque ahí se contienen todas mis cosas
las ilusiones, los proyectos, la esperanza.
Te regalo esta esfera porque ahí se contienen mis recuerdos
mis amores y las huellas profundas que marcó el tiempo.
Es íntegra, no está soldada, no hay junturas
por las que pueda huir sigiloso el mundo que te ofrezco.
Ya está limpia, depurada de rencores, de codicias, de envidias
de perezas.
Te regalo esta esfera, brillante como el sol
solemne como las otras estrellas, taciturna como la luna.
Tiene la forma del cosmos
y todo, todo lo que tengo se contiene en ella.
Te regalo esta esfera, sus códigos están en palabras
¡Tómala amigo!
Verás como gira, va ahí como la Tierra
Pero nada tendría sentido, amigo
si tú no la acompañaras como si fueras planeta.***

lunes, 6 de julio de 2009

Para mis amigos, muestro foto del libro obtenido por certamen internacional.



Prologo


Constancia, dedicación y búsqueda puede ser la síntesis de estos ocho años, tiempo en que Ana María Manceda descubrió un apasionante oficio, el de escribir.
“Derrumbe” no es un cuento más porque con él ganó el primer premio del concurso "2008 DE ARTE Y LETRAS" de la Editorial NOVELARTE. CÓRDOBA. ARGENTINA Que le permite así acceder a su primera publicación en la que solo ella participa con sus obras.
Pero más de 30 antologías, varios premios, cantidad de publicaciones en páginas web en todo el mundo dedicadas a la literatura, marcaron estos últimos años.
Comenzó en el año 2000, en mi taller literario, por eso conozco sus comienzos y se de su esfuerzo de superación y de la evolución que sin duda ha logrado.
¿Qué más puede esperar un escritor que premios y reconocimiento? Ser leído, esto es lo que nos marca a fuego y nos alienta a seguir adelante.
“Derrumbe” es un libro que encierra varios cuentos que muestran una atmósfera intimista, conflictos de soledad y de encuentros, indicios de otra de sus pasiones: el medio ambiente y el destino del planeta, y una constante búsqueda del escritor que requiere de precisiones y realidades que se funden en una ficción que nos permite a través de la creación de personajes, dejar expreso nuestro propio pensar.
Ana María Manceda, muestra realidades en “Derrumbe”, sentidos patagónicos que quienes compartimos el hábitat conocemos, pero los transmite con un don especial que nos lleva a entrar en los personajes que tienen una historia profunda.
Si hay algo que la distingue es el rechazo por la banalidad, transitando el camino hacia un estilo que permita llegar a la plenitud de su creación.
No es sencillo plasmar historias, es más difícil que imaginarlas. Pero más difícil es aún, dejar de corregirlas antes de darlas a la luz. Decía Borges que con las correcciones podría haber escrito cientos de libros más y así es, la perfección es en este caso una de las variables que aporta la escritora, porque encontrar la palabra exacta no es sencillo y crear un cuento que tenga coherencia y verosimilitud tampoco lo es.
El género nos permite soñar, fantasear y dejar en la página que inicialmente estuvo en blanco, una historia y ella debe ser elegida por el lector y como decía Poe, un maestro del cuento, si se lee de una sentada mejor.
Así de intrincada es la creación, así de apasionante es para Ana María Manceda a quien el lector podrá conocer, disfrutar e identificarse con su obra.

Graciela Vázquez Moure
Periodista. Escritora
Coordinadora Taller Literario
San Martín De Los Andes
Neuquén. Patagonia Argentina.

domingo, 5 de julio de 2009

SI ME PINTAS. Ana María Manceda


Si me pintas la cara

píntame una sonrisa, grande muy grande

tan grande que le de sombras

al dolor que sube por mi garganta

que viene desde el estómago, ahí

donde se estrelló mi alma.

Y a mi mirada ¡ ah! Solo píntale

un poco de rojo y un asomo

de lágrimas.*********************


LA ABUELA ROSARIO -en Antología CONVERGENCIA NACIONAQL DE POEMAS. JUNIN PAIS. 2OO3. BUENOS AIRES.

Crecí junto a ella, la abuela Rosario.

La vida nos trajo hacia tierras húmedas

rociadas, mojadas por gotas de plata.

Quedaron tan lejos los cañaverales

las zambas, los ritos, pequeños lagartos.

Quedaron las tumbas, fantasmales gritos

de guerras patrióticas, de indígenas sabios.

Quedaban...quedaban...todas las raíces

el trópico, la selva, los cerros

perfumes lejanos.

¿Qué trajo con ella la abuela Rosario?

Más que palabras evoco sus silencios

trágicos silencios, silencios de ausencias

y su mirada, tierra oscura de musgos,

doliente, sorprendida de ver horizontes.

Su olor a naranjos y su caramelo de menta

y el cigarrillo de chala que fumaba por semana.

Sus velas, sus santos, su fe inquebrantable.

En la gran cocina de la casa platense

ella esculpía, pintaba con sus manos mágicas

el aroma lujurioso, el sabor profundo, misterioso

de las antiguas, exquisitas comidas del Noroeste;

tamales, tortillas, locros, empanadas

ají molido, cebolla de verdeo, ternura

y una niña quieta que heredó nostalgias

mirando asombrada, como se amasaba

con las manos mágicas, repletas de historia

un destino errante. Imágenes, largos cabellos canosos,

peinetones. Imágenes, arrugas morenas y el tiempo

abuela Rosario. Está por nevar y no entiendo

al viento a tu ausencia, ni a iconos olvidados

de la infancia.*************************



POSICIONES RELATIVAS : Ana María Manceda SELECCIONADO POR EDITORIAL DUNKEN, BUENOS AIRES 2007, PARA LA ANTOLOGÍA “ LO QUE LLEGA A LA PLAYA”

Hay un dicho popular “ Qué vas a hacer Ñato, cuando estás abajo todos te fajan” pero la historia de Jacmél desdice esta aseveración.

Sucedió en la Martinica, Jacmél, nieto de esclavos, trabajador del azúcar, fue condenado a prisión de manera injusta, el culpable del delito había sido el hijo del patrón. Desde su cárcel bajo tierra, se lamentaba en creóle de su amargo destino, añoraba su vida libre, sus días de pesca a la sombra de los bosques tropicales, sus noches de amor cuando la luna indiscreta se metía entre los follajes de la selva y el estupor de la oscuridad. Pero una tarde de Mayo de 1902 la tierra tembló, en la superficie un viento violento precedió a la invasión de la nube ardiente; el Mont Peleé había erupcionado. En pocos minutos esta nube mató casi a los treinta mil habitantes de Saint Pierre, esta nube portadora de venenos, creadora de rocas y mortal para la humanidad, arrasó con los pecadores, los inocentes, los bellos, los feos, los pobres, los ricos, los niños, los viejos. Jacmél y sus compañeros de prisión sobrevivieron por estar abajo de la catástrofe. Ahí también se cumplieron las reglas del Caos. La fuerza de la naturaleza no tiene principios humanos.****

LOS PASOS DE LOS DUENDES SOBRE LAS HOJAS CAIDAS DEL OTOÑO.

CUENTO AUTOR: ANA MARÍA MANCEDA. En Antología “EL COLOR DE LAS PALABRAS” TALLER LITERARIO DE GRACIELA VAZQUEZ MOURE 2009.

Ser docente y atender a una familia no es poca cosa. Llego corriendo a cocinar, luego de tirar la cartera y los libros en un sillón, me coloco el delantal y comienzo a preparar la salsa, luego pondré el agua a hervir para los fideos. Me encanta sentir el olor del ajo, el perejil y el laurel dorándose con la carne picada ¡ Ay! se me fue la mano con la sal ¡ También! Me quedé enganchada con la clase ¡ Cómo me podría sustraer al apasionado mundo del cosmos! ¡Las caritas de los chicos cuando una explica el Big-Bang, la expansión del universo, los cuásares, los agujeros negros!

Al tomar conciencia me admiro de todo lo que podemos hacer las mujeres en una hora ¡ Ni que decir en un día! . Mientras abro la lata de pomarola recuerdo que tengo que poner la ropa de color en el lavarropas. Con un pie cierro la heladera y cuando paso por un pequeño espejo que coloqué estratégicamente en un lugar aledaño a la cocina me asombra ver mi imagen. Antes de volver al colegio por la tarde, necesito un buen retoque, con este aspecto no puedo presentarme ante los alumnos.

Todo listo para comer, escucho la puerta, suena el cencerro de bronce, seguramente es mi eternidad. Siempre me emociona su llegada. ¡Lucio fue tan esperado!¡ Lo amo tanto!. Como todo pre-adolescente tiene días que está comunicativo y otros que las únicas palabras son; _ Bien; - Nada. Lo que sí le gusta y se devora es lo que cocino. Su padre llega más tarde y la vorágine cotidiana nos envuelve. Hoy es un día que no charla mucho, está pensativo, me sumo en mis pensamientos. ¡ Hm! Por la tarde tengo que dar fotosíntesis _ ¡ Chicos, este proceso es la base de la vida! Sin las plantas en el planeta no existiríamos, las hojas poseen clorofila para captar la luz del sol y las raíces absorben el agua de la tierra, con estos elementos... _¡ Mami....Fito escuchó a los duendes...! Mi mente parece un torbellino y aterriza.

_ Perdón hijo ¿ Qué me decías?.

_ Ves, después me decís que no te cuento nada.

_Bueno...bueno, te pedí disculpas, por favor explicame lo de los duendes.

_ Lo que pasa es que a vos no te gusta ir de campamento.

¡Hm! Pensé en mi pobre columna, en mi cómodo colchón y todo lo demás que necesitaba para el bienestar.

_ Lucio, sabés que los fines de semana corrijo trabajos, el tiempo me es escaso.

_ ¡ No! A vos te gusta estar con los libros, además no creés en los duendes para vos si todo no está comprobado no existe.

Me sentí angustiada y culpable, como todas las madres que trabajan.

_No es tan así Lucio, por favor, contame la historia de los duendes. Su cara se iluminó.

_ La Abuela de Fito, que tiene ciento tres años, cuenta que los duendes que andan por el bosque, son pequeñitos, como gnomos. Resulta que una vez Dios tenía un ayudante que era su mano derecha pero éste era muy ambicioso y egoísta, él quería tener todo el poder. Dios, enojado, lo echó del cielo y al cerrar las puertas quedaron fuera muchos ángeles que seguían al malvado. Al vivir tanto tiempo en la tierra éstos perdieron sus alas, ahora vagan arrepentidos por los bosques. La abuela vivió siempre en el campo y dice que los vio, ahora que no se puede mover vive en el pueblo, pero Fito fue de campamento con los padres y me juró que los escuchó.

Seguimos charlando sobre el tema, en esta zona de la Patagonia es muy común escuchar leyendas de origen mapuche, historias de ovnis u otras con matices mágicos. Llegamos a un acuerdo, el próximo fin de semana largo iríamos de campamento ya que pronto llegaría la temporada de lluvias y nevadas.

Camino hacia la escuela se mezclaban en mi mente dos temas; la fotosíntesis y el campamento...¡ Uy...uy..! Utensilios, víveres, antiinflamatarios. En fin, debo dejar de rumiar los preparativos y poner manos a la obra. En algo tenía razón mi hijo.

Y llegó “ El Gran Día”, elegimos Semana Santa, que para nuestra suerte cayó los primeros días de abril. San Martín De Los Andes es muy estable, climáticamente hablando, para esta época, noches y mañanas frías, soleadas y tibias a la hora de la siesta. El colorido impresiona los sentidos, uno se enfrenta con luminosos colores verdes, ocres, rojos, amarillos... el cielo azul...muy azul.

Durante el trayecto a Yuco, lugar elegido para acampar, observamos con detenimiento el paisaje. El Cerro Chapelco empieza a mostrar manchones de nieve y los senderos del bosque se alfombran de Otoño. Ni bien llegamos nos dedicamos a armar la carpa, el tiempo apremiaba, teníamos que ganarle al crepúsculo. En realidad este trabajo no me gusta mucho pero es tanto lo que hay que hacer y el entorno es tan bello que mi fastidio se esconde en las tareas. Sammy, la perrita Fox_terrier, tan querida por nosotros, corre como loca hasta el lago y vuelve alegre a recibir mimos para luego retomar su circuito. Los animales captan de manera extraordinaria la libertad de la naturaleza.

Desde la entrada a la carpa se ve el majestuoso lago Lácar ¡ Cuánta belleza y misterio encierra! Dejo volar mi mente recreando la época de las glaciaciones que lo formaron y una agradece que el destino nos haya traído millones de años después a vivir en esta geografía. Hay que hacer la hoguera, Lucio y su padre buscan ramas para alimentar el fuego. Preparo el mate, lo compartiremos junto a la fogata mientras se hace la comida, la noche se está anunciando y el frío también.

Comemos cordero con papas, a la olla y bien condimentados, bebemos vino, gaseosas y charlamos. Las ideas surgen como una lluvia benefactora, nos olvidamos de discutir sobre la economía hogareña, la ropa tirada, los platos sucios. Conversamos sobre leyendas, sobre el “ Cuero del lago” que muchos nativos vieron flotar en distintas épocas, de los ovnis que estacionan detrás de algún cerro, o de los que salen velozmente desde las profundidades del lago. No puedo con mi genio y al mirar el cielo espectacular, con la Cruz Del Sur indicando soberana nuestro hemisferio, pienso en voz alta lo maravillosos que es estar viajando en esta nave azul, acompañando al sol en su viaje por el espacio ¿ Qué seres de otras galaxias o desde la nuestra, nos acompañarán en este fascinante deambular por el cosmos? Los ojos de mi hijo se encuentran con los de su padre, cómplices, como resignados a esta mujer educadora. Luego, el silencio. Al acostarnos solo se escucha el murmullo del bosque.

La mañana nos sorprendió muy fría, vigorizante y le devolvimos la sorpresa con nuestras risas, no es común que despertemos con tan buen ánimo, siempre apurados y conscientes de nuestras obligaciones. Sammy, feliz con los paseos. Lucio y su padre tratando de aprovechar los últimos días de pesca permitida. Me deleito observando la vegetación, la riqueza de este bosque patagónico, la mente medita y goza.

En vísperas de nuestro regreso al hogar decidimos como cena de despedida asar las truchas pescadas. ¡ Un manjar! Luego de las tareas posteriores a la cena nos preparamos para dormir, hacía frío, me acerqué para abrazar el cuerpito caliente de mi hijo ¡ Doce años! ¿ Cuántas ilusiones jugarían en su cabeza? El tiempo pasaba y seguía abrazada a él, pensaba que la rutina no nos permite preguntarnos estas cosas ¿ O será que el futuro nos da cierto temor? Los padres siempre estamos ayudándoles a construir su propio destino pero pocas veces tratamos de conversar con ellos sobre sus sueños, sus anhelos, sus miedos. Es como si quisiéramos empujar el tiempo, pero en realidad ellos nos necesitan¡ Ya!¡ Ahora!

Mi marido dormía y Sammy estaba descansando arrollada a los pies de Lucio, cuando en el silencio de la noche se escuchó el crujir de las hojas sobre el suelo otoñal. La perra se incorporó, movió las orejas como buscando la dirección de los sonidos. Lució se sentó como un resorte y me miró, nuestras miradas se cruzaron y recordé que se parecían a las milagrosas miradas de ese único e irrepetible momento en que lo amamantaba. Con una voz casi quebrada me dijo. _ ¡ Los duendes! . Escuchamos juntos, abrazados, cómo los reposados pasos hacían sonar las hojas, como teclas de un piano. Luego se alejaron, suavemente, dejándonos una milagrosa melodía en nuestros oídos y en nuestros espíritus. Lucio seguía mirándome, en ese momento quise atrapar el instante en que su niñez huía hacia la adolescencia y supe que sea cual fuere su destino, jamás olvidaría que cuando escuchó el paso de los duendes sobre las hojas caídas del otoño, estaba abrazado a su madre.

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